Menos mal que vuelvo de vacaciones con las pilas, tratándose de móviles habría que decir baterías, cargadas. De lo contrario, lo hubiera pasado mal a la hora de interpretar si el esperado, por algunos, lanzamiento del iPhone ha sido un éxito o un fracaso. La nueva joya de la corona de Apple se puso a la venta en EE UU el pasado 29 de junio en medio de una expectación sólo comparable a la causada por la última y definitiva entrega de la saga literaria de Harry Potter. Pero el resultado no ha debido de ser tan bueno como los gurús de la “gran manzana” pronosticaban.
Como sucede cuando se convoca una manifestación, se ha desatado una auténtica guerra de cifras entorno a las primeras ventas del iPhone. La versión oficial establece que durante su primer fin de semana de vida en las estanterías se compraron 500.000 terminales, todo un éxito si se tiene en cuenta las fechas estivales en las que estamos. Por el contrario, otros analistas rebajan a 300.000 las unidades adquiridas. Un comienzo algo gris para el que iba a ser el producto estrella de Apple.
Al final, lo que se impone es no ver la botella ni demasiado llena ni totalmente vacía. Apple se ha introducido en un mercado muy potente y fuertemente consolidado con grandes multinacionales ofreciendo celulares de gran calidad y dotados con los últimos avances tecnológicos. Por eso, es totalmente injusto comparar la repercusión del nuevo teléfono con el iPod, que surgió en el seno de un sector informático que carecía de un producto de referencia. Lo que está claro es que las expectativas eran tan grandes que las acciones de la “gran manzana” bajaron en cuanto se dieron a conocer las primeras cifras de ventas del iPhone. Por algo será.
Como no podía ser de otra forma, Apple debe prepararse para una carrera de largo recorrido, por lo que sólo el tiempo dirá si este terminal ha sido o no un éxito, sobre todo en Europa donde todavía se desconoce la fecha exacta en la que se pondrá a la venta. Por si fuera poco, no debe dormirse en los laureles y, como hacen sus principales competidoras, tendrá que lanzar cada poco tiempo nuevos modelos de celulares con distintas funcionalidades y mejoras técnicas. Todo ello, respetando, eso sí, la pantalla táctil y su atractivo diseño, sus principales bazas para sobrevivir en un mercado en constante cambio. La aventura del iPhone no ha hecho más que empezar.




