
Si los de las discográficas están inquietos por el cambio en el modelo de negocio, el caso de los
periódicos
no es menos. Cada vez tienen más peso las noticias online. Desde hace
más de un año nos desayunamos leyendo que periódicos de los EEUU y de
Europa dedican cada vez más recursos a las ediciones digitales de sus
diarios. El futuro no está en la red, el futura hace tiempo que es la
red.
Es interesante (aunque algo escaso) las conclusiones que saca la edición digital de
La Vanguardia.
Sobre este tema. Como siempre, muchas empresas reaccionan tarde, y
cuando es inevitable a los cambios. Recuerdo una conversación que tuve
con un comercial de un popular banco de España. La conversación tuvo
lugar en el año 97, acababa de llegar a Madrid, y no tenía internet en
casa, me tenía que ir a un ciber del barrio de Bilbao, donde me
compraba un bono de 10 horas a precio de oro (más caro incluso que el
conocido Bono Net de la Timo).
-Hola, quisiera conseguir las claves para banca electrónica y así poder operar por internet. -Ah,
sí, internec (sic), ahora está todo el mundo loco con internec, vaya
rollo, mis hijos lo tienen en casa, pero a mí no me gusta, es un rollo.
Era el año 97 y me quedé mirándolo con cara de sorpresa. Ahora mismo
las operaciones bancarias tienen lugar en internet, compra de acciones,
transferencias, consulta de saldo y movimientos. Todo. Pero volvamos al
tema: el periodismo digital. Tengo mis propias opiniones al respecto de
los cambios que las empresas dedicadas a la información van a
experimentar gracias a la red, y sinceramente, no creo que muchos de
esos cambios sean del agrado de los poderosos y manipuladores grupos de
información.
1. El periodismo digital será cada vez más personal. Coexistirá con sitios de noticias como el recopilatorio de
noticias de Google,
pero al igual que ocurre con el periodismo radiofónico a la gente le
gusta ponerle cara al locutor, nos gusta la persona, y confiamos en las
opiniones del experto, es por eso que el nuevo periodismo digital
estará más centrado en el periodista, el analista online.
Por
supuesto, los mass media reaccionan rápido y harán lo posible por
contratar a los periodistas independientes para sus cadenas. Pero por
fortuna seguirán los periodistas independientes, con páginas webs que
recibirán miles de visitas (y sustanciosos ingresos de publicidad),
estos periodistas/analistas no estarán vinculados a ningún grupo
mediático lo cual los hará realmente libres, ya que, como os podéis
imaginar, hoy en día NO existe tal cosa como la prensa libre. Lo que me
preguntó es ¿qué ocurrirá cuando un periodista independiente online con
éxito empiece a ser molesto al gobierno, o a los poderes establecidos?.
2. Renovarse o morir.
El periodista/analista online o aprende a vivir en la red, o
sencillamente morirá profesionalmente. Parece algo evidente, o se
adapta a los rápidos cambios que hay en la red (redes sociales,
herramientas web 2.0 y las que vengan de camino) o está perdido.
Depender de una redacción es algo que está de más, un terminal con
conexión a internet y un smartphone es todo lo que necesita, como esos
periodistas de reuters que dotaron de Nokias N95 con teclado externo.
Serán más como corresponsales de guerra, sólo que no hará falta para
que estén en una guerra, sino fuera, en la calle.
3. Video periodismo, Vlogs, video blogs.
Por desgracia la información escrita está en peligro, vivimos en una
generación de chavales orientados al vídeo, incapaces de escribir
correctamente (¿habéis visto que más de la mitad de los foros la gente
no sabe escribir sin faltas brutales de ortografía?) por no hablar de
que cada vez menos personas leen, las estadísticas dicen que en los
EEUU la media de lectura por persona es de menos de medio libro ¡al
año!.
Es por eso que las crónicas en vídeo serán cada vez más
apreciadas. Por un lado está muy bien, imaginaros, una plantilla de
periodistas diseminados por toda la geografía, grabando vídeos y
subiéndolos a la red, o incluso emitiendo online, eso dará una mayor
riqueza a los contenidos de los diarios.
4. Periodismo ciudadano, cada vez más fuerza.
Por desgracia para los periodistas profesionales, el periodismo
ciudadano, personas informando de lo que ocurre desde el lugar que
ocurre, y opinando con sensatez, están teniendo cada vez más peso. ¿Os
acordáis cuando las cámaras de vídeo empezaron a ponerse de moda?, en
los telediarios empezaron a poner vídeos de aficionados en los que se
podía ver los abusos de un policía en una manifestación, o los efectos
de un tornado tropical (grabado por unos turistas en La Habana), o un
incendio en Huelva.
Ahora cualquiera puede grabar un vídeo
decente por menos de 200 Euros y con una conexión a la red, los diarios
(como el 20 minutos) se nutren de las participaciones ciudadanas.
Dependen de ella, y los ciudadanos están dispuestos a aportar datos.
¿Qué porcentaje de la información de los diarios online será de
participación ciudadana?, más del 30% (siempre y cuando sean capaces de
hacer las cosas bien e incentivar a esa masa de trabajadores no
retribuidos). Ahora mismo los diarios tienen secciones de participación
ciudadana, es el caso de
Yo periodista, de el diario El País, o de
Zona 20,
del diario 20 Minutos. Si los contenidos son gestionados hábilmente (no
como hacen ahora en los dos ejemplos anteriores) se pueden crear sitios
muy interesantes. La cuestión es que el medio no tiene que meternos en
la cabeza lo que nos interesa, sino que es él quien tiene que descubrir
qué nos interesa y ofrecérnoslo (cosa que no ocurre hasta ahora). Y eso
nos lleva a...
5. Parrilla informativa a la carta.
Hasta ahora son las mesas de redacción y líneas editoriales las que
deciden qué es importante y qué no lo es (por ejemplo, que metan en la
cárcel a la Pantoja es importante, que mueran millones de personas en
Darfour
NO lo es). Este fenómeno se conoce en algunos países con el nombre de
MANIPULACIÓN. Esperamos que con el nuevo tipo de prensa online el
lector tiene capacidad para decidir qué noticias son relevantes y
cuales no.
Claro está que para algunos las noticias relevantes
tendrán que ver con Victoria Becham, la prensa rosa, y la recaída en
las drogas de alguna cantante/actor. Tiene que haber de todo, pero al
menos el lector tendrá una posibilidad que en la TV tradicional no
tenía, escoger las noticias, leer titulares, y profundizar,
interactuando.