Lara Croft fue la primera heroína del mundo de los videojuegos. Falso. Antes que ella, otras mozas cibernéticas paseaban su palmito por ordenadores y consolas de medio mundo. Una de ellas fue Samus Aran, la protagonista de la saga espacial Metroid Prime. Nintendo asegura que fue la primera gran dama de la historia de los videojuegos. Confieso que este tipo de datos estadísticos no se me dan nada bien y, la verdad, es que me da igual. Lo verdaderamente importante es que, con sus 20 añitos de vida artificial, el bellezón rubio con su rutilante armadura vuelve ahora para protagonizar la décima parte de sus aventuras. Y, encima, para la Wii.
Y es que Metroid Prime 3 Corruption es uno de los juegos más esperados para la joya de la corona de Nintendo. De hecho, los directivos de la multinacional nipona califican de “vital” su lanzamiento, que ha tenido lugar hoy en España, ya que convencerán al personal de que la blanca posee un buen nivel gráfico. Naturalmente, la Wii no se puede comparar con la Xbox y no digamos con la PS3 en estos menesteres, pero, desde luego, no es tan mala como nos quieren hacer creer las compañías del sector que se dedican a lanzar juegos para ella con los gráficos de una PS2. Y este juego lo prueba.

Otro asunto no menos importante es demostrar al mundo que la Wii no es una consola sólo para los mal llamados “jugadores casuales”, un término bastante peyorativo para las personas, que, por una u otra circunstancia, no han mamado la cultura ciberlúdica desde su más tierna infancia. En ese sentido, Metroid Prime 3 Corruption cumple con todos los niveles de exigencia de estos jugones “expertos”. Un ‘shooter’ de los que hacen época que supone la respuesta nintendera al Halo 3 de Microsoft para la Xbox 360. Y, encima, todo ello adaptado al wiimote, lo que nos permite manejar las manos de la caza recompensas más atractiva del universo. Todo ello de la forma más sencilla e intutiva posibles.
Como suele ser normal en estos casos, el argumento es lo de menos. Sólo hay que decir que se enmarca en la lucha de la federación galáctica de turno contra una banda de criminales espaciales que quieren utilizar las habilidades de los organismos alienígenas llamados metroid como arma biológica para sumir el universo en la anarquía. Casi nada. Para combatirlos, además de pegar tiros láser a diestro y siniestro deberemos abrir puertas, manipular objetos, encontrar pasadizos y, por primera vez en la historia de la saga, hasta pilotar naves. En definitiva, una aventura en mayúsculas con la que la Wii alcanza su mayoría de edad en esto de los entretenimientos ciberlúdicos. Y que dure.




