Hace unos meses contraté la “tarifa plana” de internet de Vodafone, con el conocido modem USB. En realidad no es una tarifa plana 100%, se trata de tarifa plana de tiempo pero no de datos, es decir, al llegar al giga de transferencia, ya sea en descarga o subida, la velocidad de conexión baja drásticamente.
El funcionamiento ha sido perfecto hasta hace una semana que me ha empezado a fallar. Estaba muy contento con sistema, ya que la velocidad de conexión para navegar, correo, descargar archivos y como no, jugar al WOW era más que aceptable, hasta que empezó a desconectarse solo, a los 5 minutos de conectarse, aunque aparecía como “conectado”, no había red. Lo probé en los tres ordenadores que tengo en casa, dos PCs y un Mac, y en todos ocurría lo mismo. Inmediatamente llamé al servicio técnico de Vodafone que lo único que supieron decirme es que el modem estaba estropeado y que tenían que reparármelo.
Después de buscar por internet, entre blogs y foros, descubrí que no era el único al que le pasaba y parecía que lo que fallaba era la conexión 3G de Vodafone que no era estable en muchos sitios.
A la semana se ha arreglado “mágicamente”, es decir, que Vodafone ha revisado las líneas y antenas.
Lo que me parece increíble, es llamar y que te digan que es el modem lo que se ha roto, evidentemente, para no asumir la culpa de un servicio defectuoso.
Me imagino que todos las operadoras que venden este servicio, de descarga más o menos intensiva, se pueden encontrar con un problema en el momento que el número de personas que se encuentran en un área supera el límite de conexiones permitido por la antena. Es algo que no pueden controlar y no es lo mismo que una llamada de teléfono, el consumo de ancho de banda, es muy superior.




